miércoles 20 de abril de 2011

Te alejo de mí o viceversa

Te agradezco por:
  • tus miradas cálidas
  • las clases de física gratis
  • las clases de cálculo gratis
  • las sonrisas y momentos de risa
  • tus colapsos por tus miles de deberes pendientes
  • tu acogida en tu casa y que me hayas presentado a tu familia
  • que hayas compartido fines de semana conmigo
  • haber tenido la oportunidad de conversar con tu papá
  • las atenciones tuyas de caballero, como irme a dejar a la casa en las noches o traerme agua hirviendo cuando quería preparar té en tu casa
  • haberme dejado quererte y hacerte reír
  • haberme hecho pensar que podía contar contigo como amigo

Te alejo de mí por:
  • no haberme valorado lo suficiente
  • haberme hecho sentir poco digna, dejada y no querida
  • hacerme saber que era un estorbo en tu vida, cual basura en el zapato
  • decirme que para ti yo era una mera "conocida" y que mi amistad no era correspondida
  • haberme dejado llorando por horas, y angustiada por días
  • dejarme esperando 2 veces que llegaras a la casa
  • hacerme pensar que eras un hombre tierno, cuando en realidad eres un hombre enfermo
  • dejarme creer que podía contar contigo como amigo y luego dejarme abandonada cuando más te necesitaba.

Te alejo de mí, o tú te alejas de mí, o yo me alejo de ti, o como sea...
Ya no hablaremos,
ya no compartiremos,
ya no nos reiremos,
ya no podré contar contigo ni tú conmigo.

La amistad para ti parece ser algo superficial, como los amigos que se juntan en grupo en un asado a tomar unas cervezas. Pero la amistad como yo la vivo, de contar con el otro, de poder conversar y escuchar al otro, no existe, no cuenta, no tiene importancia
ni trascendencia.

Y aún me pregunto, ¿de qué te sirve ir a Misa todos los domingos y comulgar el Cuerpo de Cristo, si la hora de los qué hubo no quieres al prójimo como a ti mismo? Aquí se separan nuestros caminos.

(La Hormiga)

2 comments:

María dijo...

Hay compañía, allí donde nadie se hace presente, al lado de la mar profunda, y música en su refugio: no amo menos al hombre, sino más a la naturaleza, a partir de nuestros encuentros, a los que asisto sigilosa, a partir de todo lo que pudo ser, o que he visto antes, para fundirme con el Universo y sentir lo que nunca puedo expesar ... aunque me sea imposible ocultar
Un abrazo ...

Mi Historia Entre Tus Dedos dijo...

Me encanto, disfrute y senti cada una de tus palabras.

Saludos.