miércoles 13 de octubre de 2010

Por no besar tus labios


Como mi boca no podía besar tus labios,
te fui timbrando el brazo con estampillas de papel,
dejando mi marca pueril o infantil en tu cuerpo,
creando consciencia de mi cariño y afecto.

Avancé hacia ti en el sueño,
te tomé la mano y el cuello,
y entonces,
rebalsó la temporada de burbujas
y se acabó el sueño.

(La Hormiga)