3 y media de la madrugada. ¿Insomnio o sueño inmenso?. he ahí la duda. Estaba en la pieza escribiendo una típica historia de terror, en el que se repetían las acciones erradas de los personajes, sin razocinio y con mucho rencor. Era parte de la imaginación rutinaria de ese tipo de gente. Mientras transcribía sus primeras líneas en su máquina de escribir, full equipo y eléctrica, sintió otra vez ese molesto ruido de mosca. Ese ronquido de asfixia, ese rumor desagradable, esa sensación de tener al lado a un roedor. Y así, cuando ya sus manos ya no daban mas con la tapigrafía, y cuando ya la noche se hacía helado, y el cielo oscuro, entonces sintió ruidos que nunca antes había sentido. Eran como taconeos de zapatos, pero a una escala más fina. Se dio
vuelta, y vio cómo de una esquina del techo comenzaban a salir arañas gigantes, del porte de una pelota de fútbol. Caminaban por el techo, patas arriba. El aspecto de las arañas era desagradable, pero mucho más extraño fue el hecho que una iguana haya aparecido enroscada a la ampolleta de la luz del living comedor. Era de un verde musgo, con manchas marrón y burdeo. Se habia tratado de acercarse para conocer a ese ser tan extraño. Increíblemente se trasladó al otro lado de la sala con tal facilidad, que quedó impresionada con los pasos grandes que este nuevo ser podía dar. De repente del techo comenzaron a caer muchas focas en miniatura, sin bigotes, con la cola para arriba, y la cabeza hacia abajo. Una de ella cayó en mi rodilla y mi terror fue que estaban muertas, que eran de plasticina y sus ojos eran saltones, horribles. No tenía idea de la sorpresita que le estaba preparando. Desperté aterrada con la sensación de que estaba infectada. Había sido violada en medio de mi pesadilla. El culpable, una foca de plasticina. Mi cama, llena de sangre, el culpable, un cobarde que salió a enterrarse.
vuelta, y vio cómo de una esquina del techo comenzaban a salir arañas gigantes, del porte de una pelota de fútbol. Caminaban por el techo, patas arriba. El aspecto de las arañas era desagradable, pero mucho más extraño fue el hecho que una iguana haya aparecido enroscada a la ampolleta de la luz del living comedor. Era de un verde musgo, con manchas marrón y burdeo. Se habia tratado de acercarse para conocer a ese ser tan extraño. Increíblemente se trasladó al otro lado de la sala con tal facilidad, que quedó impresionada con los pasos grandes que este nuevo ser podía dar. De repente del techo comenzaron a caer muchas focas en miniatura, sin bigotes, con la cola para arriba, y la cabeza hacia abajo. Una de ella cayó en mi rodilla y mi terror fue que estaban muertas, que eran de plasticina y sus ojos eran saltones, horribles. No tenía idea de la sorpresita que le estaba preparando. Desperté aterrada con la sensación de que estaba infectada. Había sido violada en medio de mi pesadilla. El culpable, una foca de plasticina. Mi cama, llena de sangre, el culpable, un cobarde que salió a enterrarse.(La Hormiga)
5 comments:
eeeeeee, genial, es como surrealista, tu texto........
o medio demente,pero genial,igual a esa hora con insomnio todo puede pasar incluso focas ke kaigan del techo jajajajaj....................
.saludos..................................................DRDpre......
genial, nos leemos
Muy buen texto, hormiga, muy bien relatado
saludos hormiguita!
gracias por visitarme
VH
Hormiga, yo sufro insomnio y tengo terror a las arañas...¿que me has hecho niña? voy a pasar la noche con la luz encendida.
Besos!!!
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